::::UN LARGO CAMINO

Las primeras exposiciones - En 1874, a tres años de su fundación, la Asociación Rural del Uruguay resuelve organizar una Exposición Nacional, con la idea de presentar públicamente los productos del trabajo rural, donde se presentarían haciendas, así como también muestras de minerales, maderas, plantas, cereales, frutas, legumbres, flores y carnes elaboradas.

La crisis por la que atravesó el país en los años siguientes no permitió la realización de la 1ª Exposición Nacional, que finalmente y gracias al empuje de don Domingo Ordoñana, presidente en ejercicio de la Asociación Rural del Uruguay, se inaugura el 1º de octubre de 1883, en un predio montevideano, cedido por Emiliano Ponce de León, ex presidente de la gremial.

Allí, se levantó un amplio pabellón, varios galpones y la muestra se mantuvo abierta durante nueve días, con la visita de gran cantidad de público, la participación de numerosos expositores y el atractivo que le dio el museo de la Asociación Rural del Uruguay, donde se exhibían lanas, semillas, maderas, minerales, etc. La 2ª Exposición Nacional no pudo realizarse al año siguiente y finalmente se concretó el 25 de diciembre de 1885, en la estación del tranvía de Villa Unión, en las afueras de Montevideo. Luego de diez años sin muestras, el 10 de marzo de 1895, se inaugura la 3ª Exposición Nacional, que contó con una espectacular organización, en la Plaza de Armas, sobre la Avenida 18 de Julio, donde se levantó un gran pabellón central rodeado de jardines, un acuario y varios pabellones pequeños. Detrás de los pabellones se ubicaron los galpones para los ejemplares expuestos, un lavadero de ovejas y una pista circular para la presentación de los animales. Participaron de la muestra 924 expositores: 203 ganaderos con 746 animales de diversas especies, 282 agricultores con 414 productos, 197 industriales e importadores, además de varios expositores en diversos rubros.

La exposición duró hasta el 28 de abril y la Asociación Rural del Uruguay aprovechó el éxito de la muestra para realizar allí el primer Congreso Ganadero- Agrícola, celebrado el 15 de marzo, reuniendo a más de 150 congresales. Allí se trataron temas como economía rural, enseñanza rural y colonización, ganadería vacuna, ovina y caballar, reformas administrativas de interés rural, crédito rural, viticultura, arboricultura y pradería, organización de registros genealógicos para los ganados, estadística ganadero agrícola, vialidad rural, registros para la propiedad agraria, legislación y políticas rurales.

Comienza el siglo XX - En los años siguientes se realizaron Exposiciones-Feria en el interior del país, organizadas por las respectivas Sociedades Rurales, con el auspicio de la Asociación Rural del Uruguay.

Hubo exposiciones en Mercedes y Paysandú (ambas en 1899); en Durazno (1900); y en Melo (en 1901 y 1902). En 1901 un congreso especial formuló un reglamento obligatorio para la admisión, clasificación y otorgamiento de premios a los ejemplares presentados, instituyendo asimismo Exposiciones Ferias regionales en cinco zonas del territorio nacional.

A partir de 1902, y excepto en el trágico 1904, azotado por la guerra civil, se regularizó la reunión de los que desde año el Congreso Rural instituyó el premio “Campeón”, como máximo reconocimiento de la excelencia, que siempre sería concedido por la Asociación Rural del Uruguay.

En 1905 Montevideo volvió a ser el escenario de la muestra, que se realizó en los locales construidos en la calle Uruguayana, donde por primera vez se expusieron ejemplares de la raza Jersey.

La exposición de 1906 se realizó en esos mismos locales y por primera vez, junto a los uruguayos, participaron jurados extranjeros, nombrados por la Sociedad Rural Argentina.

A partir de 1908 las Exposiciones Nacionales realizadas en la capital adquieren carácter permanente y en 1912 el gobierno de José Batlle y Ordóñez otorga a la Asociación Rural del Uruguay la supervisión de todas las futuras exposiciones.

La muestra llega a la Rural del Prado La Gran Exposición - Feria Nacional (8ª Exposición Nacional de Ganadería) se inauguró el 25 de agosto de 1913 ambientada en los nuevos locales de la Rural del Prado, donde hasta hoy se realiza anualmente.

En ese entonces las principales razas expuestas eran: Shorthorn y Hereford, en vacunos; Merino, Lincoln, Romney Marsh y Hampshire, en ovinos; y ejemplares del tipo Boloneses y Percherones, en equinos.

La 11ª Exposición de 1916, contó por primera vez en el palco con un Presidente de la República, el Dr. Feliciano Viera y la de 1917, la 12ª muestra, fue la primera Exposición Internacional de Campeonatos de Ganadería, donde participaron reproductores argentinos e ingleses, con premios que no sólo provenían de la Asociación Rural del Uruguay, sino también de instituciones privadas y oficiales, como el Banco de la República y la Facultad de Agronomía.

En 1919, en la 14ª exposición, se establecen nuevas normas de participación, siendo esta la última muestra en la que participan bovinos y ovinos no inscriptos en los Registros Genealógicos.

A partir de la 15ª Exposición, todos los ejemplares participantes de la muestra, con excepción de los equinos, deben estar inscriptos en los Registros Genealógicos, siendo ésta la primera exposición en la que participan ejemplares de la raza Criolla.

La 16ª muestra de 1921, fue la “Exposición del Cincuentenario” de fundación de la Asociación Rural del Uruguay, motivo por el cual hubo una mayor participación de ejemplares de las razas Hereford y Shorthorn.

Aparecen nuevas razas - La década de 1930 se inicia signada por la crisis económica que viene de 1929 y que para Uruguay se agudiza en 1931, con la depreciación de la moneda a niveles desconocidos. A pesar de las dificultades las exposiciones continúan realizándose anualmente, aparecen nuevas razas ovinas como Ideal, Merilín, y Corriedale, y comienza a aparecer dentro de la raza Hereford a variedad de ejemplares mochos (Polled Hereford).

En estos años se registra por primera vez la presencia de animales fecundados artificialmente, comienzan a organizar los concursos de producción lechera y en las razas lecheras aparecen los primeros ejemplares importados. La 25ª Exposición de 1930 tuvo como novedad la presentación de la raza Corriedale en las pistas de la Rural, que a partir de allí sería la de mayor participación en la especie ovina, iniciando el período denominado como “era Corriedale”. En equinos, luego de diez años de su primera presentación en el Prado, se corona como Campeón un ejemplar de la raza Criolla. La década del 30 finaliza con el comienzo de la 2ª Guerra Mundial y la realización de la 34ª Exposición Nacional de Campeonatos de Ganadería, Agricultura, Granja y Concurso de Vacas Lecheras; el agregado al sector granja de una muestra de agricultura; y el retorno de la raza Abeerden Angus a la exposición.

La 2ª Guerra Mundial, de trágicas consecuencias sociales y económicas para el resto del mundo, dio a nuestro país grandes posibilidades de expansión y pese a que el sector agrario no escapó a la sequía de 1942-1943, ni a la crisis de 1945 -que llevó al primer paro agropecuario-, las exposiciones mostraron un alto nivel en calidad y participación, que obligaron a ampliar las instalaciones de la Rural del Prado.

La 41ª Exposición Nacional de Campeonatos de Ganadería, en 1946, se corresponde con la celebración de los 75 años de la Asociación Rural del Uruguay y la creación de la Sociedad de Criadores de Hereford del Uruguay.

La post-guerra - La post-guerra siempre resultó para nuestro país un período de recuperación económica, en contraposición a los perjuicios que los conflictos bélicos causaban en el resto del mundo. Pero esa bonanza se fue desvaneciendo y el intento de transformar el tradicional sistema agro exportador en un sistema industrial, junto a otros factores, como la política de subsidios llevada adelante en otros países, provocaron un estancamiento de la producción nacional y como consecuencia, una nueva crisis económica y social.

De todas maneras la Asociación Rural del Uruguay continuó su labor en defensa del sector agropecuario y los Campeonatos de Ganadería tecnificaron el juzgamiento, considerando aspectos como: antecedentes genéticos, rendimientos productivos, conducta reproductiva, etc. Se incrementó el número de stands, con la presencia de nuevas empresa, siendo el Gobierno Federal de Alemania Occidental el primer país en participar con su pabellón en la muestra.

La 45ª exposición marca un hito importante para la época, pagándose un precio record a nivel nacional por un toro de la raza Hereford. En equinos, participa por primera vez un ejemplar de la raza Shetland Pony, que a partir de allí continuarán presentándose sucesivamente.

En 1951, la 46ª Exposición Nacional y 9ª Internacional de Campeonatos de Ganadería se desarrolla con un éxito similar a la anterior, alcanzado los remates montos muy importantes para la época en caballo Criollos, nuevamente en vacunos, donde otro toro Hereford volvió a ser récord, y en ovinos, donde el Gran Campeón Corriedale alcanzó también un precio récord para la especie.

La 48ª Exposición de 1953, se destacó por registrar un récord sin antecedentes en la raza Hereford, con la cabaña “El Cardo” conquistando casi todos los lauros en machos y hembras, con 12 primeros premios y cinco segundos premios, además de alcanzar el precio más alto en las ventas, logrado por el Reservado Campeón Dos Años Hereford.

Medio edio siglo de exposiciones - La 50ª Exposición Nacional y 11ª Internacional de 1955, correspondió a las “Bodas de Oro” de la Exposición Nacional de Campeonatos de Ganadería, contando en los actos conmemorativos con delegaciones de Argentina, Chile, Paraguay y Perú.

Al año siguiente, en la 51ª Exposición, las novedades pasaron por la presencia en la Rural de esquiladores australianos realizando la demostración de esquila suelta y clasificación de lana, así como también la participación por primera vez de una mujer en la pista de juzgamiento.

La 54ª muestra de 1959, que marca el final de la década, se realizó en un marco de grandes inundaciones en todo el país y tuvo como novedad la competición por separado de los ejemplares de las variedades Hereford y Polled Hereford.

El año 1960, se estrena con una pronunciada sequía y a nivel gubernamental se destaca la aprobación del Plan Agropecuario. A partir de esta fecha y dado el incremento de la concurrencia, se empiezan a realizar reformas en el local del Prado.

La 58ª Exposición Nacional de 1963, contó con la presencia de ejemplares de cabañas nacionales y extranjeras, provenientes de Argentina, Brasil y Francia, presentándose por primera vez la raza bovina Charoláis, de origen francés.

En la 63ª muestra de 1968, se destacó la presencia de un experto australiano que demostró las virtudes de la esquila Tally – Hi, sistema que permite un mayor aprovechamiento del vellón. La década se cierra con un clima social alterado, y la 64ª Exposición Nacional y 18ª Internacional de Campeones de Ganadería, de 1969, se caracterizó por tener una duración de 15 días. Allí, el Presidente de la Asociación Rural del Uruguay, Ing. Agr. Luis Artagaveytia Piñeiro, pronunció la célebre frase: “El Uruguay se salva con el agro, o perece sin él.”

Un período complicado - La década de 1970 fue muy difícil desde el punto de vista económico y político, privilegiando el sector financiero y especulativo sobre el productivo, generando un importante endeudamiento a nivel del sector. En esa época el país fue sacudido por movimientos guerrilleros, tensiones políticas y militares que culminaron con el quiebre institucional y la instauración de doce años de gobierno de facto. No obstante las exposiciones siguieron mostrando el avance genético de la cabaña nacional. El predio contó con nuevas estructuras y servicios, con mayor participación de Embajadas, Cámaras de Comercio y locales gastronómicos.

En 1971, con la 66ª Exposición Nacional y la 19ª Exposición Internacional de Campeonatos de Ganadería se celebraron los 100 años de fundación de la Asociación Rural del Uruguay .

Para la realización de la misma se efectuaron nuevas mejoras locativas, se inauguró una Sala de Prensa, comedores para el personal, nuevos servicios higiénicos, etc. También en esta muestra, se presentó por primera vez un toro de raza Fleckvieh, importado de Alemania y se promocionó la carne ovina, mediante la degustación y venta. La muestra de 1973 tuvo como novedades la tecnología del “Scanogram 722”, aparato aplicado a la raza Hereford, que permitió medir el espesor de la cobertura de grasa de los animales en pie y el debut de la raza bovina “Marchigiana”.

En 1975, la 70ª Exposición Nacional y 21ª Internacional, se realizó bajo un clima particular para el sector agropecuario, que pasó de un período de expansión y euforia, a la mayor depresión sufrida por el sector, provocada por el cierre del Mercado Común Europeo para las carnes uruguayas. Es en esta muestra que debuta la raza ovina Chianina, de origen italiano. El año 1979 corona la década con la 74ª Exposición, comenzando a regir un nuevo Reglamento de Exposiciones y la participación por primera vez de la raza bovina Limousin, de origen francés.

La Rural se transforma - En la década de 1980 las exposiciones rurales registraron varios aspectos novedosos, como el afianzamiento del Polled Hereford, que pasó a ser la más numerosa en las razas bovinas de carne. Aparecen también nuevas razas y la muestra se transforma, con nuevas propuestas en gastronomía, juegos de luces y espectáculos musicales. Cobra vida la actividad nocturna del Prado, con peñas folclóricas, pubs y una gran oferta recreativa y comercial, irrumpiendo asimismo firmas automotoras y de otros rubros.

La primera muestra de la década, la 75ª exposición, encuentra al agro en un mal momento, lo que se reflejo en las ventas de ese año. Como novedad, es en esta exposición que se presenta por primera vez la raza equina Cuarto de Milla. En 1981 la crisis del sector llevó a dudar sobre la realización de la muestra, que finalmente se realizó en el mes de septiembre con carácter privado, sin acto inaugural, ni participación de autoridades gubernamentales, que enviaron un mensaje, posición que se mantuvo hasta la finalización del gobierno de facto, en 1985.

En la 78ª Exposición Nacional y 13ª Internacional de 1983, se conmemoró el centenario de la Primera Exposición Anual de 1883. En esta muestra se instauró el concurso de esquila -Tally –Hi organizado por el Secretariado Uruguayo de la Lana, con carácter didáctico, reuniendo a numerosos concursantes y cantidad de espectadores. Se realizó también la primera exhibición didáctica de los animales premiados.

El año 1985 se realizó la 80ª Exposición Nacional, retomándose las tradicionales actividades con 15 días de duración, con acto inaugural y presencia de las autoridades nacionales en el palco oficial, cuerpo diplomático, delegados institucionales e invitados especiales. Esta exposición constituyó una verdadera fiesta, con un público estimado en 350.000 visitantes, elevada calidad zootécnica de los ejemplares expuestos y una buena venta, registrándose un record de recaudación. En la oratoria se realizaron diversas reclamaciones al gobierno y fue la primera vez que el evento fue trasmitido en directo por radio.

En los años subsiguientes de la década de 1980 las exposiciones continúan mejorando el nivel de los ejemplares presentados y la cantidad de público asistente, superando año a año los montos recaudados.

Las as últimas muestras - La década de los 90 se inicia con una mayor liberalización de la economía y nuevas posibilidades de integración regional, con la creación del Mercosur en 1991 y con el trabajo de los productores agropecuarios alcanzando importantes logros. Los sub sectores del agro alcanzaron cierto nivel de recuperación, salvo en los ovinos, donde se dio un retroceso en los precios de la lana. Las exposiciones rurales mantienen su ritmo de avance, con una importante renovación de cabañas y la continua mejora genética.

A mediados de la década las exposiciones se corren del tradicional mes de agosto y pasan a realizarse en el mes de septiembre, con una creciente oferta de espectáculos, restaurantes y bares. En 1994 se presenta por primera vez la raza vacuna Salers, de origen francés, y en 1995, debutan las razas equinas Lusitana y Pura Española.

La 91ª Exposición Nacional e Internacional de Ganadería de 1996, cobró singular brillo al conmemorarse los 125 años de fundación de la Asociación Rural del Uruguay, registrando un alto número de visitantes e importantes actos conmemorativos. El año 2001 si bien se inició con mucho optimismo para el sector agropecuario, se convirtió en sombrío para el sector y para el país, al registrarse los episodios que rompieron la vulnerabilidad sanitaria, con la aparición de la fiebre aftosa y la paralización de toda la actividad a nivel del agro.

La crisis se fue superando y las exposiciones continuaron realizándose cada vez con más brillo, acompañando un crecimiento sostenido del sector, que se corona con la magnífica 100ª Exposición Rural , celebrada en setiembre de 2005.

Para está exposición se efectuaron importantes obras de mejora en el predio de la Rural. Se construyeron los nuevos galpones de equinos, un nuevo basurero en el predio, sectores techados para el área comercial, nuevos baños, pavimentos, la reforma del edificio de administración y varias mejoras más. Otra de las novedades fue la implementación de un Sistema de Gestión Ambiental para una adecuada utilización de los recursos naturales, hídricos y eléctricos, la limpieza, el cableado, el sonido, etc. En equinos, a las tradicionales pruebas de rienda de las razas Criolla, Árabe, Cuarto de Milla y Shetland Pony, se le sumaron las de la raza Appaloosa.

La oferta en la Rural mejora año a año, con el objetivo de atender de la mejor forma a los miles de expositores y público en general que cada setiembre llega al predio montevideano para disfrutar de la fiesta del campo en la ciudad.